La mayoría de la gente no existe. El ejemplo soy yo (usted).
Existente de tercera (Miguel Labordeta).
Transeúnte olvidado. Solo existen cuando entran en nuestro horizonte de sucesos, y entonces desaparecen para siempre, son absorbidos por los egos de los demás. Y viceversa.
Es el origen de los agujeros negros sociales.
Cada hemiser consume a los demás, enanas blancas.
