
Valor Añadido
S. McCoy
“(Esta semana vuelve el Alimento para el Cuerpo, con una recomendación imprescindible: el restaurante Las Torres en Huesca, estrella Michelín de obligatoria visita. Tripones irredentos, les espero al final del post).”
Alimento para el Cuerpo
Como dicen habitualmente mis amigos y comentaristas de Vanitatis Luis Castroverdey Carlos Herrera, toda España es un monumento gastronómico. Vayas donde vayas abunda la buena cocina y en el lugar más insospechado puede el paladar vivir una experiencia única e inesperada. Es lo que me ha sucedido con el restaurante Las Torres, en Huesca ciudad, adonde llego invitado por Fernando García para inaugurar el XIV Congreso de Periodismo Digital.
De la mano de su propietario, Rafa Abadía, disfrutamos el miércoles de una pantagruélica cena regada con un interesante Estada 2011, Somontano joven pero muy completo. Para arrancar, hasta siete aperitivos, entre los que destacan la Palomita de Queso, el Cuello de Cordero Glaseado, las Croquetas de la Abuela o las Rabas sobre Pan de Cristal. Seguimos con dos entrantes sencillos, pero llenos de sabor: el Tomate del Cabo de Gata sobre Carpaccio de Aguacate y Parmesano y la ‘Sencillez Oro Negro’: huevo pochado sobre una base de patata y trufa. Algo peor el Trenzado de Merluza y Salmón sobre Vinagreta de Fresas y Alcaparras, no resuelto bien del todo. Y vuelta a la excelencia con el Sándwich de Cordero Crujiente y la Patita de Cerdo Deshuesada.
Servicio impecable, entorno agradable, una presentación de los platos espectacular, la excelente y original selección de panes (de aceitunas, brioche con yogourt de fresa, blanco al horno), postres como las Fresas Caramelizadas con Sorbete de Naranja y los deliciosos Mignardises finales, justifican con creces hacer parada, y casi fonda, en tan excelente posada.
Rafa en la sala y su hermano en la cocina les esperan. 25 años de vida y 14 con una estrella Michelín a cuestas son suficientes credenciales como para perderse esta visita.
