Que al parecer aún prosigue
Siendo todo la fatiga nos disuadía de esperar
novedades
Cualquier ocsa nos sorprendía: cuando usted avisó de su llegada lo olvidamos.
Nada nos ha hecho cambiar: seguimos invulnerables, pacientes, amnésicos e insomnes.
Tal vez usted con su nuevo equipamiento, que nunca alcanzará la inmnisericorde potencia del nuestro, pueda intentar rescatarnos de esta atroz perfección.
No ignora que a estas alturas retroceder es inverosímil. Si usted nos abandona volveremos a olvidarle, una y otra vez, incesantemente.
Alguien ha alterado el texto de esta vida
He sido yo — No tengo nada que ver
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