Los poemas de Isabel González se pueden disfrutar en el vestíbulo de Televisión Aragón
.
MAITIA
Eres sólo reflejo en un cristal que no lo es.
Cuando la pared de madera bruñida devuelve una imagen devastada de tu
esencia,despojado de tu traje de diario, el espejo delata tu sombra.
Es entonces cuando el sonido atronador del abismo que engendra el silencio,
eco infinito que reverbera en los muros de tu soledad,
somete al cierzo
y destierra la presencia más dulce.
.
.
.
.
.
.AMÉ EL SILENCIO
Amé una vez el silencio sólo por el placer de llenarlo con palabras.
Sobre el vacío aletearon los sonidos
como las aves que migran al calor de las campanas.
Desde el frío más denso, resguardada en el nido que construyó el eco,
aguardé los susurros de tus labios,
los suspiros que rasgaron el velo opaco de la ausencia.
Amé una vez el silencio por aquellos sonidos que,
exhalados en cascada, incontinentes,
aún siendo escasos, ocupaban los espacios que antes fueron nada.
Amé una vez el silencio.
Quizás
porque, en él,
te hallaba.
.
.
.
.
.LAS CARAS DE LA LUNA
Hacia la noche fría del olvido me conduce tu ausencia
haciendo que el silencio se preñe de lunas amargas.
De sus dos caras,
por las que transito alternando este hastío,
la del invierno me niega.
La otra, que viene llena,
que luce extensa, generosa,
habla de otras vidas, que ella ve y yo sólo intuyo.
La luna, que también tiene dos caras,
esconde, contra su voluntad, una sonrisa triste.
Y tras el cerco de luz inconstante,
en el contrapunto,
espera la respuesta que el silencio esconde.
.
.
.
.
.
