Hago las fotos sin mirar, las publico casi al tacto. Días después, viendo este trozo del tranvía en el móvil, moviéndonos todos, aprecio su azar de luminarias, reflejos y cuerpos que apenas son almas fugaces, irreconocibles en este mundo pero inconfundibles en el más allá (que está aquí al lado, apenas a unos nanómetros, o simplemente superpuesto, en otra capa) y el reflejo del semáforo verde espoir (espoiler) y la ciclista y el edificio tan zaragozanamente familiar en el último día del verano, a final de octubre post Lou Reed que també ha passat al autre coté pues. Quizá vaya en el tranvía, turú turú, con Labordeta & Félix.
N O V E L A "Nadie y nada"
C U E N T O S "Familias raras"
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