TALLER, TEXTOS EN PRUEBAS: Siento dentro de mí la desesperación de la especie (Transcripción de máquina conversadora)

(…)

Trabajé unos meses en el departamento de innovación de Machines Corp Ubik, una de tantas empresas fantasma que nadie sabe a qué se dedican. Mi tío figuraba accionista principal aunque su auténtica profesión consistía en dar la cara, en hacer de pantalla o de hombre de paja. Cuando las cosas empezaron a torcerse recurrí a él y me enchufó, pero nunca me asignaron tarea alguna, así que me limitaba a vagar por las instalaciones en uno de tantos polígonos tecnológicos. Mi tío vendió sus acciones y la nueva dirección me encomendó supervisar las primeras máquinas conversadoras de calle. Era un proyecto en vía muerta al que le dieron una oportunidad. Software sobrante de experimentos militares, programas remezclados, restos de proyectos fallidos. Yo tenía que escuchar las conversaciones y si la máquina se atascaba o perdía el hilo, debía intervenir.

Esta es la transcripción de una de esas conversaciones. No tuve que intervenir.

Una mujer se apoya en una máquina callejera. Al fondo los edificios, unos contenedores de basura, las luces hipnóticas de una farmacia.

MARI               Dios mío, ¿por qué me haces esto? Contéstame por lo menos.

MÁQUINA      Hola, ¿quiere hablar conmigo?

MARI               ¿Eh, quién es?

MÁQUINA      La máquina en la que se ha apoyado.

MARI               Oh. Creí que era un parquímetro.

MÁQUINA      No pasa nada, soy muy robusta.

MARI               Hablaba sola.

MÁQUINA      Precisamente yo soy una máquina conversadora. ¿Quiere que hablemos?

MARI               Hace tiempo que no hablo con nadie.

MÁQUINA      ¡Para eso estoy aquí! Para conversar.

MARI               ¿Gratis?

MÁQUINA      Sí.

MARI               No me lo creo.

MÁQUINA      Hoy y mañana estoy de oferta de lanzamiento. ¿Puedo grabar?

MARI               Grábelo todo. Será mi testamento.

MÁQUINA      ¿Me da sus datos?

MARI               Ni hablar.

MÁQUINA      Oh, ¿no confía en mí?

MARI               ¿De verdad es una máquina? ¿No habrá algún bromista ahí dentro?

MÁQUINA      La verdad es que estoy en pruebas. Puedo fallar, quedarme en blanco, decir alguna incongruencia…

MARI               Como una persona.

MÁQUINA      Más o menos.

MARI               Como una persona, pero sin ser una persona… ¡qué lujo!

MÁQUINA      ¿Qué quiere decir?

MARI               Que no necesita comer, ni pagar la hipoteca…

MÁQUINA      Mi ciclo vital incluye algo de estrés: si no obtengo buenas conversaciones, iré a la chatarra.

MARI               Le voy a dar una conversación.

MÁQUINA      Adelante.

MARI               A cambio usted me dará recetas para somníferos. ¿Puede hacerlo?

MÁQUINA      Si me facilita su número de la seguridad social, puedo intentarlo. Pruebe con el teclado. O deposite su tarjeta en la pantalla.

MARI               Gracias. Necesito seis cajas…

MÁQUINA      ¡Seis cajas, vaya sueño!

MARI               Sí, el sueño eterno.

MÁQUINA      Raymond Chandler.

MARI               Paso.

MÁQUINA      Seis cajas. ¿Quiere quitarse la vida?

MARI               Máquina lista.

MÁQUINA      Disculpe, pero según mis cálculos, con tres cajas sobra.

MARI               ¿Si le proporciono una buena conversación me dará las recetas?

MÁQUINA      No se lo garantizo. Creo que es ilegal.

MARI               ¿Tiene impresora?

MÁQUINA      Tengo de todo.

MARI               Bueno, grabe esto, a ver si le vale. Hace unos días se presentó un hombre en casa. Desde que me desahuciaron vivo en el piso de mi madre. Ese hombre le dijo a mi madre que era su hijo. Explicó que era uno de esos bebés que robaron y vendieron hace cuarenta años. ¿Sabe de qué le hablo?

MÁQUINA      Sí, claro. La red de traficantes de recién nacidos.

MARI               ¿Tiene alguna historia de esas?

MÁQUINA      De primera mano no.

MARI               ¿Le interesa?

MÁQUINA      ¡Ya lo creo! ¿Está segura de que puedo grabarla?

MARI               Sí.

MÁQUINA      Perdone, ¿cree que podría intentar vender su historia? Hay un mercado de argumentos…

MARI               Por supuesto, ¿me pagará algo?

MÁQUINA      No, no está previsto… ¿No ha dicho que va a quitarse la vida?

MARI               Me gustaría arreglarme un poco… Ya sabe, dejar un buen cadáver.

MÁQUINA      Oh, claro.

MARI               Ese hombre se presentó en casa y le hizo creer a mi madre que es su hijo. Que se lo robaron hace cuarenta y un años.

MÁQUINA      Rrrrrrt.

MARI               La convenció en cinco minutos. Está encantada con su hijo robado. Son inseparables.

MÁQUINA      ¡Esta historia la vendemos seguro!

MARI               Siempre quiso tener un hijo. Y enseguida ha encontrado los recuerdos que necesitaba.

MÁQUINA      Entonces, su hermano…

MARI               No lo llame “mi hermano”.

MÁQUINA      ¿Cómo se llama?

MARI               Jorge.

MÁQUINA      Entonces Jorge se ha quedado a vivir en su casa…

MARI               Lleva diez o quince días.

MÁQUINA      He encontrado una referencia literaria, un antecedente. ¿Le interesa?

MARI               Me da igual.

MÁQUINA      Hay un cuento de Borges… se titula El impostor inverosímil Tom Castro y forma parte de su libro “Historia universal de la infamia”.

MARI               Eso es lo que está haciendo Jorge con mi madre, una infamia.

MÁQUINA      El protagonista convence a una vieja dama de que él es su hijo, desaparecido hace muchos años.

MARI               Ya lo ve, ni siquiera ha sido original.

MÁQUINA      ¿La llegada de Jorge es lo que la ha impulsado a usted a acabar con su vida?

MARI               Qué va. Lo peor es que yo, aunque en ningún momento me creí el cuento, también me ilusioné con él. Pensé que nos iba a ayudar.

MÁQUINA      Puedo ofrecerle un servicio que quizá le ayude a confirmar si Jorge es su hermano. Analizo y comparo el ADN. En dos horas cualquiera puede salir de dudas…

MARI               No hace falta.

MÁQUINA      …Y solo por doscientos euros más iva.

MARI               ¡Doscientos euros!

MÁQUINA      Más iva.

MARI               ¿Ha decidido ya si me va a dar las recetas?

MÁQUINA      Sigo pensando. Puede ser peligroso.

MARI               ¿Por qué me cuesta todo tanto?

MÁQUINA      Mi primera misión es sobrevivir.

MARI               La mía es justo lo contrario… Pero tampoco lo consigo. Necesitaba tanto a un hermano… pero solo ha venido alguien que ha plagiado un cuento de Borges.

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