Llega ahora
-
De aquí pallá
El tiempo es de los demás. Tu tiempo es de los demás, o de nadie, o de todos. Parte del año es del Estado, que también te da cosas. Y el resto de Amazon, Facebook, Google, etc.
A veces, o siempre, nos creemos que el tiempo es nuestro, y con esa ilusión vamos adelante, siempre adelante, hasta que vemos que no era tan nuestro. Era de todos, o de unos cuantos, según.
Hay una generación, o cientos, que nunca ha tenido su tiempo, tiempo para ella. Menos aun las mujeres. Se lo dieron a los hijos, luego a los padres, abuelos, nietos, y ya.
El tiempo de los demás, y de los poderes que nos gobiernan, de cerca, de lejos, a media distancia.
Alguien puede disfrutar del doble de tiempo gracias a que otra persona le regala o le vende el suyo. Pero nadie puede usar el doble de tiempo, ni almacenarlo en una batería o una nevera para usarlo al día siguiente. Dicen que a escalas muy grandes o muy pequeñas el tiempo es diferente, funciona de otra forma. Incluso se curva con la gravedad.
