Llegan unos vecinos nuevos, contratan una tele vía satélite. El instalador conecta el servicio de estos nuevos clientes a una antena que ya estaba en el tejado y que hasta ese momento daba servicio a otro vecino que, sin sospechar nada, al quedarse sin servicio, llama a su proveedor y dice que se ha quedado sin señal.
Le informan que su antena está fuera de garantía y que si no funciona tendrá que comprar otra. El cliente se da de baja. Dos meses después, aprovechando una oferta del mismo operador, se suscribe de nuevo.
Llega el instalador y le dice que no hace falta una antena nueva porque la que tenía funcionaba bien, sólo que se la habían enchufado al nuevo vecino, seguramente sin que él supiera nada.
Dice también que esta práctica de robar antenas (o conexiones) es muy habitual entre ciertos instaladores desaprensivos, que así se ahorran el trabajo y la antena. Y que el vecino, cuando vea que no tiene señal, tendrá que llamar y exigir su antena correspondiente. Está pasando en Zaragoza. Lo estás viendo.
—
Añadido miércoles, igual tiene que ver igual no: En Heraldo:
Detienen a 50 personas en 15 provincias, Zaragoza entre ellas, por piratería audiovisual
Clausuradas 14 páginas web, registradas 8 televisiones locales e incautado material para piratear y distribuir la señal de televisión.
