“Quisiera comprar libros digitales, pero siguen sin dejarme”

Marcos Taracido en Libro de Notas: Así empieza el artículo Ruinas del libro

“En Johannesburgo, en Río de Janeiro, en Bogotá… abundan los barrios ricos rodeados por muros, verjas electrificadas y soldados a sueldo que separan el lujo extremo de la pobreza más absoluta. Cuando leo sobre Libranda me viene esa imagen, exagerada sin duda, pero que también guarda estrechas relaciones. El despropósito de la propuesta sólo puede responder a dos razones: una, que ellos y sus asesores desconocen profundamente qué está pasando en la red; otra, que son perfectamente conscientes de la nueva realidad, pero simplemente emulan el carpe diem neoliberal y deciden salvar su modelo aquí y ahora. Yo creo que se trata de lo segundo. Porque no nos olvidemos: aunque la cultura siempre se ha disfrazado de progresismo y casi lo opuesto al pragmatismo de la economía capitalista, el mundo editorial surgido en el siglo XX es una estructura empresarial que sólo encuentro cierto altruísmo cultural en las excepciones. (…)”

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