Cada palmo de esta ciudad se alza sobre las sepulturas de sus antiguos habitantes. Sabiendo eso hay que pisar con cuidado. Debajo de la fibra óptica y las tuberías de gas, luz, agua, cloacas, pasadizos, mazmorras y catacumbas hay millones de personas que llevan miles o cientos de años esperando el fin del mundo para resucitar y volver a saludarse, a comentar la actualidad y a vivir en paz.
N O V E L A "Nadie y nada"
C U E N T O S "Familias raras"
.
