Durante casi dos años, Alex Pentland, investigador del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) siguió los pormenores de la vida de 60 familias que viven en la universidad a través de sensores y programas de software instalados en sus teléfonos inteligentes. Pentland estaba al tanto de sus movimientos, relaciones, estados de ánimo, salud, además de su historial de llamados y gastos. Con todos estos detalles, identificó patrones de conducta humana que podrían revelar cómo millones de personas interactúan en casa, el trabajo y durante su tiempo libre.
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Los físicos de redes de Northeastern University, por ejemplo, estudiaron las rutinas de viajes de 100.000 usuarios de celular europeos. Tras analizar más de 16 millones de registros con fechas de llamadas, horas y posiciones, determinaron que los movimientos parecían seguir un patrón matemático y que, con suficiente información sobre movimientos pasados, podían pronosticar la ubicación de una persona con una precisión de 93,6%.
http://online.wsj.com/article/SB130369122431809589.html
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