Lo mejor de la película Avatar es la valentía del protagonista, Jake Sully (Sam Worthington). Una vida se construye a base de tomar decisiones arriesgadas sin tener miedo a la derrota. Si éstas se toman con un corazón puro, si con ellas no causamos sufrimiento a nadie, el éxito está asegurado.
No hay riqueza, ni posesión, ni amor, ni ningún otro bien que pueda durar mucho tiempo a menos que se construya desde la lealtad y la justicia.
N O V E L A "Nadie y nada"
C U E N T O S "Familias raras"
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