Día cero, tranvías vacíos. Últimas pruebas. Las máquinas expendedoras, los cambios, el software. Hoy los tranvías han circulado sin viajeros. Todo es software, al menos hasta que tienes que rellenar la máquina expendedora con billetes, tarjetas, monedas… Más de un pasajero ha llegado corriendo a la parada sin saber que hoy era el día de los últimos reglajes. Las azafatas y los voluntarios han pasado un día raro explicando este paréntesis. Zaragoza ya no sabe vivir sin tranvía. La información es el software de la ciudad y las cosas son el hardware: ese tranvía rojo y plata condensa y resume estas dos categorías de nuestra época: 32 kilómetros de cables, sensores, chips, cámaras, antenas… y una cabina que parece un despacho con vista panorámica. Treinta y dos metros de aluminio suavemente articulado silbando sobre unas guías metálicas.

Maribel Sánchez da de mamar a su niña mientras el tranvía toma la curva de Gran Vía.
Más fotos y texto completo:
http://www.tranviasdezaragoza.es/noticias-descargas/noticias/la-soledad-del-piloto
