…Lo decía abiertamente cuando se encontraba con alguno de nosotros en un pasillo o en el ascensor. Eramos unos pijillos. Escribíamos artículos impenetrablemente largos (más de 10 párrafos para un tabloide es Guerra y paz), utilizando palabras y frases de difícil comprensión para las masas, sobre conflictos e injusticias en lugares absurdamente remotos e irrelevantes como Ruanda, los Balcanes o Guatemala. ¿Y quién los leía? Bueno, quizá teníamos 300.000 lectores por aquellas fechas, pero esa era una triste fracción de lo que vendían The Sun y The Mirror. Sí, sí, nos creíamos tan listos, con nuestros títulos universitarios de Oxford y Cambridge y nuestros matizados argumentos, pero lo que el gran público quería era simplísimo -generar polémicas donde no las había- e historias escandalosas de famosos y fotos de mujeres con los pechos al descubierto. No había nada que hacer, opinaba MacKenzie. Representábamos una cultura elitista y -casi, casi- obsoleta….
http://www.elpais.com/articulo/internacional/venganza/serios/elpepiint/20110714elpepiint_1/Tes
