El Rey sicosomatiza a España. Su deterioro corre paralelo a las aflicciones de la patria. Sus operaciones y recaídas muestran el mismo cuadro clínico del país; los parches, rescates, chapuzas y recortes que aquejan a gran parte del censo: despedido, parado, amenazado, turulato, incierto, desahuciado. España no se endEREza y el Rey, en su postración y en sus infecciones, refleja la secesión, las subidas de la luz, los IBIs, los fondos buitres y la lucha a muerte por las migajas del Estado. Si la infección corre paralela a la corrupción estandarizada el diagnóstico es malo. Esta tarde los cirujanos le van a poner una bisagra nueva para que se atornille bien al trono del que ya le están echando. Que sea un éxito la operación y que la prima de riesgo nos bendiga.
N O V E L A "Nadie y nada"
C U E N T O S "Familias raras"
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