El Papa no ha podido con Morgan Stanley, cuyos lúgubres presagios han apuntillado a las bolsas, aunque en Eurolandia el amanecer ya venía teñido de rojo desde Japón. Wall Street reza en la otra esquina. Todo se vuelve Bhopal y Fukushima parece un buen lugar para vivir. Desde que falta el pulpo Paul todo ha ido a peor. El toro Ratón es ya una estrella en Las Vegas, donde van a organizar encierros noctunos. El Papa está siendo crucificado en Twitter y esas gráficas de los parqués trazan la curva del Cuerno de África. La indignación consume muchos más recursos que un coche viejo. Mou se ha quedado con todos los titulares y a media tarde, por el tedio de las repeticiones, el Barça ya parece culpable. Hay que ir vareando los argumentos a lo largo del día para que no se mustien. Culpable de bondad, que es una virtud sospechosa -o imposible- en un ganador. Mou encarna el espíritu de los tiempos -o el antiespíritu-, pues está siempre indignado. Quizá tiene su dinero en bolsa.
N O V E L A "Nadie y nada"
C U E N T O S "Familias raras"
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