Hoy, ¿el arte sigue siendo el lugar de la inminencia?
Desarrollé esa noción, tomada de Jorge Luis Borges, quien dice que el hecho estético es la inminencia de una revelación (…) Se ha llegado a una especie de consenso en cuanto a que hay experiencia estética cuando se nos dice un mensaje de un modo diferente a la publicidad o al discurso político, moral o religioso. Es decir: donde no se nos ofrece una solución, sino la sensación de que hay algo irresuelto con lo cual podemos hacer una experiencia de un carácter distinto.
…
“El arte ha sido avanzado en hacer estallar los sentidos convencionales de las sociedades. Eso no se ha perdido por más que el posmodernismo haya declarado caducas las vanguardias. Este sentido de innovación, de apertura a lo no dicho, a lo que todavía podría inventarse sigue vibrando.”
