El investigador de la Universidad de Zaragoza, Carlos Pobes, comienza a vivir desde hoy ocho meses incomunicado en la Antártida buscando neutrinos- http://www.i-cpan.es/detalleNoticia.php?id=221
El inverno comienza y el último avión abandona hoy la base Amundsen-Scott, que queda aislada en completa oscuridad y a temperaturas de -80ºC
El físico aragonés se hará cargo hasta el próximo mes de noviembre del funcionamiento del IceCube, un telescopio de neutrinos
(Zaragoza, miércoles, 15 de febrero de 2012). El físico aragonés Carlos Pobes, científico formado en el Grupo de Investigación de Física Nuclear y Astropartículas (GIFMA) de la Universidad de Zaragoza, se dispone a vivir a partir de hoy ocho meses incomunicado en la base científica estadounidense Amundsen-Scott en la Antártida. Y es que comienza el “Winter Over”, un periodo donde la base queda aislada en completa oscuridad y con temperaturas que pueden llegar a los -80º C. Hasta el próximo mes de octubre, Carlos Pobes se hará cargo del telescopio de neutrinos IceCube, un experimento que involucra a 39 institutos de investigación de 11 países y que trata de detectar neutrinos con una serie de detectores enterrados en el hielo antártico.
Este experimento permitirá obtener una “primera fotografía” del Universo con neutrinos y recabar información fundamental para resolver misterios como el origen de los rayos cósmicos. Pobes será el tercer español que viva el aislamiento en la base Amundsen-Scott, y el primero en el experimento IceCube.
La base Amundsen-Scott está situada en uno de los lugares más remotos del planeta, el Polo Sur. Su particular ubicación la hacen ideal para estudios de diversa índole, desde climatología hasta cosmología. Situada a casi 3.000 metros de altitud en medio del plató antártico, la temperatura media anual en la base ronda los -50º C, y pueden llegar a alcanzarse incluso los -80º C en invierno. Eso hace que sólo durante 4 meses al año sea posible volar allí. El resto del año, la base queda completamente incomunicada y unas 50 personas permanecen aisladas en ella para garantizar el correcto funcionamiento de los distintos experimentos.
Precisamente, hoy miércoles, el último avión abandonará la base dejando allí al personal de la base que vivirá el Winter Over de este año, entre ellos al físico aragonés. Carlos Pobes, que se encuentra en la base de la Antártida desde finales de octubre, es natural de la localidad zaragozana de Gallur, y fue seleccionado entre 50 candidatos de todo el mundo por la Universidad de Wisconsin-Madison (EEUU) y tras superar un proceso de selección con rigurosas pruebas médicas y psicológicas.
El físico aragonés se ha formado y trabajado siempre en el grupo de investigación GIFMA que dirige el catedrático y director adjunto del Laboratorio Subterráneo de Canfranc, José Ángel Villar, gracias a un contrato cofinanciado con el Centro Nacional de Física de Partículas, Astropartículas y Nuclear (CPAN), proyecto Consolider-Ingenio 2010. Pobes es el tercer español en la historia en pasar el invierno en la base, tras Luis Aldaz (1965) y Francisco Navarro (1984). Estará a cargo del telescopio de neutrinos IceCube junto con el investigador sueco Sven Lidstrom.
IceCube aprovecha los casi 3 kilómetros de espesor del hielo antártico para capturar neutrinos procedentes de todos los rincones del Universo. Completado en varias fases, IceCube lleva menos de un año tomando datos en su configuración final, que cubre 1 km3 de volumen. Los neutrinos son partículas tan esquivas que se requieren enormes volúmenes para situar los detectores y largos tiempos de exposición para poder capturar un número suficiente.
Además, algunos fenómenos astrofísicos que producen neutrinos pueden durar sólo unos segundos, por lo que se hace imprescindible que el detector esté tomando datos de manera continua. Por ese motivo, y hasta el próximo noviembre, Carlos deberá garantizar el correcto funcionamiento del aparato haciendo frente a las posibles incidencias que pueden surgir en un entorno tan extremo.
El invierno Polar se acerca a la Antártida y, en poco más de un mes, el Sol se ocultará para dar paso a casi 6 meses de total oscuridad. “Serán seis meses de aislamiento total con temperaturas medias inferiores a los sesenta grados centígrados bajo cero”, comenta Pobes por correo electrónico desde la base. “Pero también tendremos la oportunidad de disfrutar de la noche Polar y sus espectaculares auroras, un privilegio que sólo un reducido grupo de personas puede contemplar cada año”.
Se adjunta una imagen reciente de Carlos Pobes, en la base Amundsen-Scott.
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Isidoro García– www.i-cpan.es
