El precedente de Fernández Díaz al recibir a Rodrigo Rato en el ministerio de Interior ha animado a toda clase de delincuentes e imputados cercanos a las cúspides peperiles a solicitar amparo, consuelo, prebendas y contactos sobre “lo mío”. Dado que las explicaciones del todavía ministro Fernández Díaz en el Congreso avalan y justifican este nuevo procedimiento, las agendas de todos los ministros, incluyendo al mismísimo Rajoy, están desbordadas de solicitudes de entrevistas personales, lo cual podría colapsar aún más las atribuladas vacaciones del gobierno.
Por otra parte Podemos ha afirmado que ellos, cuando gobiernen y tengan a sus imputados de rigor, nunca los recibirán en sedes oficiales. El PSOE prefiere seguir con las entrevistas en gasolineras.
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