Ángel Huguet /Diario del AltoAragón
BARBASTRO.- El Dúo Moreno Gistaín, formado por Juan Fernando y José Enrique, no se prodiga en dar conciertos de piano a cuatro manos en Barbastro, su casa, pero su presencia en el escenario garantiza la asistencia de 350 personas en el Auditorio del Centro de Congresos. La abstracción es posible en dos horas mientras se escuchan las obras de Johannes Brahms, basadas en Danzas húngaras y variaciones sobre un tema de R.Shuman en la primera parte.
Los dos hermanos trasladan hasta el público los sentimientos íntimos del pianista y compositor alemán cuyas obras se caracterizan por la riqueza de su armonía y la variedad temática. La compenetración de los dos hermanos, con miradas y expresiones entre ellos, que lo dicen todo, es perfecta para transmitir las danzas basadas en temas húngaros, compuestas por Brahms para piano a cuatro manos, con una interpretación excelente por parte del Dúo Moreno Gistaín.
Ambos han asumido el reto de convertir el piano en una orquesta y aprovechan al máximo su paleta de sonidos y colores con capacidad suficiente para embelesar al público con varias de las piezas más populares del compositor. La primera parte se completó con “Variaciones sobre un tema de R. Schumann, uno de los compositores más importantes del Romanticismo alemán.
Los dos hermanos la incluyeron en su concierto como “tributo personal” por la predilección que sentía Schumann por el cuatro manos, propia de una formación privilegiada y del talento creativo. Ambos son fieles a la frescura del texto y consiguen una gradual expansión armónica, previa al descanso, oportuno para que el público se exprese en términos elogiosos sobre la conciencia clásica de Brahms, transmitida por Juan Fernando y José Enrique.
La segunda parte se dedicó al compositor austríaco Franz Peter Schubert a quien se considera uno de los continuadores del Romanticismo musical iniciado por Beethoven. En la selección, “Sonata en Do Mayor” Grand Duo en Allegro Moderato, Andante, Scherzo y Allegro Vivace. Escrita cuatro años antes de su muerte era una sinfonía “solo explicable como pieza orquestal transcrita al piano y solo se conocen cinco orquestaciones de esta obra”, según explican los hermanos Moreno Gistaín.
El público, entusiasmado, despidió al Dúo de pie con aplausos y mutua correspondencia de gratitud desde el escenario “por el apoyo que hemos recibido siempre y el cariño especial que tienen a nuestros proyectos”. A partir de ahora, su cita más importante será en el Palais de Meaux Arts de Bruselas, una de las salas de conciertos más prestigiosas del mundo, en la que actuarán por primera vez el próximo 3 de junio.
