http://online.wsj.com/article/SB130670731604620031.html
Una combinación de fusiones, menos salidas a bolsa en EE.UU., menores costos para cotizar en el extranjero y un giro en la manera de trabajar de inversionistas y corredores ha hecho que la cotización de acciones en ese país cayera un sorprendente 43% desde el nivel máximo de 1997. Todo esto, durante un período en el que la cantidad de cotizaciones fuera de EE.UU. se ha más que duplicado.
