Cada átomo que forma nuestra materia y los pensamientos que surgen de nuestra mente los sentimos muy dentro y muy nuestros, pero realmente provienen del exterior. Somos sistemas abiertos autoorganizados que necesitamos de la materia y de la información del entorno. (…)
Los hombres del futuro y los seres mucho más inteligentes que nos sustituyan, sólo tienen una referencia que les permitirá seguir enseñándose y siendo cada vez más y más inteligentes. Esta referencia es su propio entorno, este universo, en cierta forma, inteligente que es capaz de transmitirnos orden e inteligencia. ¿Puede seguir haciendo seres cada vez más inteligentes un universo pura máquina-no-inteligente?
Salvador Ruíz Fargueta, en Libro de Notas.
