La felicidad viene de comprar cosas. Esto no ha cambiado. Solo que ya no podemos comprar tantas cosas. O ninguna. Incluso es posible que no podamos ni hablar. O escribir. Hablar es cada día más caro. Lo que es caro es que alguien te escuche. Hablar a solas es barato, pero no es hablar. Escribir aún es más caro. Intenta que alguien lea tu tuit. (…)
http://www.callezaragoza.es/blog/opinion/al-consegui-un-huerto-y-que-me-dejen-en-paz
