Hemos salido de la rec (recesión) y hemos saltado a la rec-up (recuperación). Cuanto más se recupera, menos se cobra. Un euro por hora. Y gracias. ¡Oh, ha bajado: medio euro a la hora! Y solo ha pasado una línea. Qué veloz es la rec-up. Las huelgas son ahora clandestinas: solo las notan los que las hacen. Y cuatro tuits. Grandes expectativas. Cada día hay que aumentar el crecimiento previsto. Cuanto más se aumente más se crecerá cuando sea. Spain sube como un bollo al horno. A toda lactosa. Ayer se vendió un piso. La luz ha subido un 18,9 % en abril para compensar el giro de la galaxia, según detalla el recibo. En esto de la luz Europa no se mete. Si seguimos creciendo podemos llegar a cobrar hasta 20 céntimos por hora cuanto antes, según la previsión. Eso será ya casi el éxito. Es posible que todo sea inversamente proporcional a algo. Pero a qué. Falta un tipo de contrato: el contrato/despido, que ahorra jerga. Los partidos giratorios, adalides de los mercados cautivos, se van a marear de tanto dar vueltas. Tras el ciclo de las imputaciones, entramos en el ciclo de las desimputaciones y rebaja de fianzas. A pesar de las previsiones Grecia sigue existiendo como país más o menos jurídico, lo que altera el libre vaivén de los mercados. Conclusión: Grecia podría ser troceada en diputaciones provinciales y depender de cualquier ente alemán o troikero. Pronto se sabrá algo de todo. La rec-up (recula y sube) se acelera y los organismos proféticos compiten por ver quién la acelera más, siempre que los sueldos sigan bajando, al menos hasta que sanidad y educación desaparezcan y entonces ya el crecimiento será imparable.
(Columna en Heraldo de Aragón, miércoles, 6 de mayo)
