“En el teatro de la ciudad ponían Beckett; para ir allí la gente sacaba entradas como en las taquillas de los cines, y en el Museo de Bellas Artes, ante los cuadros de Goya, cuyos años de aprendizaje los había pasado aquí, él hubiera podido ir a buscar los sentidos abiertos para un hacer, del mismo modo como pudo ir a buscarlos fuera, en el silencio que hay alrededor de Soria, y además con la saludable desvergüenza que contagiaba este pintor”
Peter Handke. Ensayo sobre el jukebox