“(…) La inquietud proviene sobre todo de una paradoja estructural de la democracia representativa: depende de la confianza más que de cualquier otra cosa, pero puede carecer de los medios para implementarla si quiere seguir siendo libre (es decir, digna de esa confianza).
(…)
los líderes secesionistas serán juzgados siguiendo el principio de presunción de inocencia, con las garantías de una democracia imperfecta, pero muy distinta a la caricatura que presentan en su propaganda, y mucho más liberal que la que soñaban con construir.”
https://elpais.com/elpais/2019/02/01
/opinion/1549026094_428786.html
