Luis Alegre y Antón Castro acompañaron a María Pilar Clau en la presentación de su novela “Pétalos de luna” en La Casa del Libro de Zaragoza y, sin desvelar las sorpresas del argumento, analizaron la trama y las virtudes de esta obra de amor, desamor y suspense que, al final, se adentra con todo en la novela negra.
María Pilar Clau: Gracias por la inolvidable presentación de “Pétalos de luna” en Zaragoza:
“Gracias a todos: a Antón Castro y a Luis Alegre; a Siscu Pérez, director editorial de Ebook Planeta; a Hermelo Delgado, director de la Casa del Libro de Zaragoza; a Heraldo de Aragón; a Aragón Televisión; a la fotógrafa Aránzazu Navarro, autora de la foto que publico abajo; a Rafa Artal; al escritor y bibliófilo José Luis Melero; escritor Juan Bolea; al cantador Nacho del Río; a los empresarios Vicente Sánchez, Jaime García Machín, José Luis Orós, Juanjo Ariño y Fernando Vicente; a los periodistas Genoveva Crespo, Encarna Samitier, Raúl Gay, Enrique Abenia, Mariangel Laborda, Teresa Domingo, Jesús Zamora y Alba Azcutia; al arquitecto Sergio Sebastián; a la jefa de protocolo del Ayuntamiento de Zaragoza, Gemma Fernández Ges; al profesor Fernando Latorre; a Javier Torres y a la escritora María Dubón; a Marisa Santiago; al coronel Manuel Alamán; a Cuchi; a Pilar Arau; a Ricardo Pedrol; a Ana Sanromán; al capitán de barco Luis Calavia; a Rafa Artal; a mis queridas amigas Ana, Tere y Elena Cuello Arazo; a Javier; a mis amigos Joaquín Capablo y Carmen María; a mis primos Ana Clau, Antonio Alastrué, Nacho Garrapiz y Mapi Plana; a mi tía Conchita Freixas; a mis hermanos Marga Alcubierre y Joaquín Clau; a mi sobrinísimo Pablo Clau, y a mi marido, Mariano Gistaín. A todos los que estuvisteis acompañándome en ese día, a los que no pudisteis venir, a todos los que compráis y leéis “Pétalos de luna”. A todos, GRACIAS.
Le dediqué esta presentación a mi sobrina Laura Prieto, que ese día cumplía 19 años. Precisamente Antón Castro y Luis Alegre coincidieron en comparar algunos aspectos de “Pétalos de luna” con la película “Laura”, de Otto Preminger.”









