La RAE, a tope de faena.
El retén de académicos de guardia, urgido a hacer horas extras.
El diccionario vigente será retirado de los puntos de venta por subversivo.
El BOE lanza ediciones extraordinarias con los nuevos términos.
Se instituye un organismo, dependiente de Economía, que se llamará “Jerigonza Oficial Obligatoria” (JOO).
La Ley Mordaza se aplicará arbitrariamente a cualquiera que escriba “imputado” refiriéndose a “investigado”.
Desahucio se dirá “primavera”.
La expresión “financiación de partidos” pasa a llamarse “alegría”.
Al que diga “casta” se le abrirá expediente indefinido y secreto (excepto si se aplica a Podemos).
Suicidio se dirá “En positivo”
Prohibida la palabra “corralito” aplicada a España.
Al que diga “puerta giratoria” se le restarán dos puntos del carné de conducir.
(Y si no lo tiene, se le impondrá un estigma digital en el DNI).
Los medios afines o intervenidos verán premiada su fidelidad con nuevas remesas de cupones para obtener pollos al ast.
