Estar vivos
Estar
E
e!
—
Lo bueno no eran esos tediosos partidos entre desconocidos, sino el hecho de poder verlos: sentarse, distraerse, desagobiarse… ¡tener tiempo!… ¡Espacio cerebral!…
Tiene que llegar el Mundial para comprobar que lo bueno no era el fútbol sino el amor.
