Bernardo Hernández, New Media:
“(…) Por otra parte contrasta esta facilidad con la que los consumidores asumimos estos cambios, con la dificultad de incorporar estas mejoras tecnológicas a los modelos de negocio y los entornos empresariales: muchas oficinas tienen ordenadores de más de 3 años con conexiones limitadas a internet . Pero el problema más importante en esta disparidad entre consumidores y corporaciones, no es el espacio que les separa en el estado de adaptación a las nuevas tecnología, sino la incapacidad de los equipos directivos de las empresas para tomar decisiones que corrijan esta situación. (…)
Los ejecutivos con más poder de decisión son lo que menos quieren arriesgar y los que por naturaleza menos entienden las implicaciones de los cambios tecnológicos. (…)”
