La pelea es a muerte. Linkedin está forzando la máquina, su impasibilidad ha terminado, ahora tiene que echar toda la leña en el asador o se quedará sin tiempo (el tiempo/usuario): su imagen de club exquisito aquejado de mebeatitis (que había que actualizar una vez al mes) ha saltado por los aires. Llevan meses probando y trasteando (como todo el mundo que sesteaba un minuto antes de que estallaran Twitter y Facebook: las palabras más escritas en los medios). Linkedin se ha comportado hoy como un vulgar Fb. ¡Oh!
Al menos G+ ha tenido la delicadeza de salir con el nombre ya abreviado. Hoy ha estrenado los juegos (y todo el mundo pidiendo APIs. Ver más abajo el enlace a los sitios que goglean alrededor de los círculos mágicos. De todas formas el crack de la semana ha sido el regreso de Menéame (y el mono que ha provocado su ausencia amazónica y se ha reflejado en Tw y por todas partes). G+ desembarca con todo en un hipertiempo ya saturado. Pero nadie puede ignorarlo (hoy se ha sabido -aunque ya se sabía- que colabora con agencias USA pasándole nuestros datos: en la novela ‘Amor y nervios’ ya pusimos a G al servicio de esas agencias, qué atraso de argumento). Menéame ya va a ser asignatura troncal este curso en Periodismo: para aprobar habrá que colocar una pieza en la home.
Por lo demás las bolsas han subido, ya se veía que hoy iba a ser un día AAA. El agorerismo sigue cotizándose, pero algún día hay que descansar.
