Nada de espinacas o acelgas en los purés de los bebés menores de un año. Consumo cero de pescados como el atún o el pez espada para mujeres embarazadas y niños menores de tres años. ¿Esa costumbre de rociar con vino blanco el caparazón del centollo y luego comerlo a cucharadas? Mejor no deleitarse con este manjar muy a menudo. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha endurecido las recomendaciones sobre el consumo de estos alimentos por su elevado contenido en mercurio (grandes peces), cadmio (crustáceos) y nitratos (hortalizas).
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La AESAN, en base a unas conclusiones de la Agencia Europea de la Seguridad Alimentaria, ha decidido recomendar por primera vez a los padres, como ya venían haciendo los pediatras, que no incluyan espinacas ni acelgas en los purés de los bebés menores de un año y, en caso de hacerlo, que no representen más de un 20% del total. “Además, no se debe mantener a temperatura ambiente, ya que en estas condiciones pueden duplicar la cantidad de nitrito”. Por tanto, siempre en la nevera, explica Fernando Pérez, pediatra del Hospital Severo Ochoa de Leganés.
