La tenemos un poco olvidada. Queremos reescribirla pero no llegamos a todo. Escribir la segunda parte. Actualizarla/actualiarla.
Entretanto se sigue vendiendo en Amazon, despacio pero sin pausa. Es emocionante. Falta que Amazon pague el 70% de los ingresos (“regalías”, en su jerga) como en UK y en USA. Pero ahí estamos, globaleando. Globaliando. Globaleyendo.
Cuando salga la nueva versión, o la segunda parte (que ya no se parecerá en nada a la primera), dejaremos esta en Amazon, como un incunable que se vende solo, a su ritmo, que en cualquier momento puede dispararse, ¿quién sabe? ¿Será esto la nube?
Cuando la realidad la alcance (que ya no puede tardar), la novela ya habrá mutado ella sola por los duendes cuánticos cuénticos de las nubes.
