A por la absoluta

A este paso, a las próximas elecciones Rajoy saca la absoluta. Si no se tuerce la tendencia. Habrá que buscar nuevos casos de corrupción, publicar más conversaciones de ministros que conspiren contra rivales políticos, etc. El problema sería que no hubiera bastante corrupción residual. Se supone que se frenó o disminuyó en algún momento. Y que lo que sigue aflorando son flecos, cosas del pasado. Entonces, no quedará más remedio que volver a poner en marcha la máquina corrupta o corruptante. Lo que obligará a decretar grandes obras, colosales empeños, endeudamientos eternos, y quizá por esa vía tan nuestra se consiga arrancar la máquina herrumbrosa de la prosperidad. La consecuencia indirecta del marianazo del 26-J es que la corrupción (de otras épocas) queda entronizada y amortizada como fondo de armario del sistema. Lo menos malo para la mayoría es casi lo mejor. A las próximas elecciones, que pueden ser en octubre, lo conseguiremos, salvo alguna cosa. El ciclo electoral comienza de nuevo: solemne reparto de iPads e iPhones a los nuevos congresistas, los bebés ya mayorcitos regresan al hemiciclo y se prorrogan las prebendas y sinecuras. Una vez despejada la principal incógnita (sea la que sea) el mundo de los negocios mundiales ya comprende que estar en funciones es una forma de estabilidad. Amazon ya va a abrir un almacén monstruoso en Barcelona, que es pedanía de Aragón. Ya falta menos. Ánimo.
-
(Heraldo de hoy)

This entry was posted in ., Columnas. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>