Las manifestaciones fueron un éxito. Por todas partes. Un éxito distribuido, por barrios, por ciudades, propio del momento.
Las reivindicaciones se dirigen a la Unión Europea, que es la que decide. Y también a cada gobierno y al modus operandi de la democracia, que no utiliza internet más que como un adorno o una forma de pago.
DNI digital, autentificarse y votar por sms o web más a menudo. Proponer cosas, al mundo, al barrio.
El euro ya no está solo.
N O V E L A "Nadie y nada"
C U E N T O S "Familias raras"
.
