Si el mundo fuera un juguete,
querríamos que te perteneciera
porque nadie podría tratarlo con tanta delicadeza.
Si toda el agua del universo estuviera en un solo vaso
preferiríamos que llenara el tuyo
porque con tu generosidad no habría ningún sediento.
Gracias, Antón, por ser y por estar.
Por tu amistad y por tu cariño, Gracias
