A partir de esta línea se le encomienda a Usted una misión. Mientras
la lleva a cabo, su vida seguirá funcionando sola, por inercia.
-¿No me puedo negar?
-Es un servicio público, como formar parte de un jurado o de una mesa
electoral.
-Ah...
-Su vida ya no está en sus manos. Aunque eso no debe preocuparle:
en el 87% de los casos, las vidas abandonadas a su aire inercial,
mejoran. Se ha demostrado que las personas, por aburrimiento o amargura,
acaban por no saber gestionar su existencia, de ahí la muerte.
-¿Y mi familia, la gente que me conoce...?
-No se darán cuenta, excepto si es usted una persona muy desaprensiva.
En ese caso, la inercia no podría igualar su mal comportamiento habitual
y a sus seres queridos les resultaría chocante.
-Ah.
-Ya le digo que las vidas tienden a mejorar en ausencia del original...
De hecho, hay una terapia que consiste en ofrecerse voluntario para
estas misiones... Al regreso, el personaje conflictivo encuentra que
las personas que le conocen son más amables y él tiende a comportarse
mejor. Está en fase experimental.
-Ya.
-Incluso hay doctores que introducen a sus pacientes en estas misiones
sin que ellos lo sepan. Debo aclararle que usted, en el punto en que
nos encontramos, no tiene forma de saber si es un sicópata sometido
a este tratamiento, o es una persona normal a la que se le requiere
para desempeñar una misión.
-Vaya.
-Aunque, estadísticamente, la posibilidad del primer supuesto es remota.
-Oiga, y si yo fuera muy buena persona, ¿se deterioraría mi vida mientras
estoy ausente?
-No hay datos... Nunca hemos encontrado a una buena persona.
-No le entiendo.
-En teoría, la vida inercial, la suplente, tiende a un rendimiento
humano medio, una cosa estándar... pero ya le digo que... en el 86%
de los casos, las vidas abandonadas mejoran.
-Antes ha dicho el 87%...
-Oh, es que los datos se actualizan en tiempo real.
-Perdone, ahora que lo dice... ¿esta conversación es en tiempo real?
-No, por favor, usted está leyendo un diálogo que recoge las preguntas
más comunes que suelen hacer las personas en su misma situación.
-O sea, que la persona que habla ahora no soy yo...
-Bueno, perdone, si usted se identifica con las respuestas, hay una
posibilidad de que sean suyas.
-¿Qué quiere decir?
-Existen algunos textos equipados con microsensores capaces de absorber
información de los ojos del lector y, a veces, pueden reproducir sus
respuestas en tiempo real, pero creo que no es el caso... Se lo digo
porque los textos con microsensores deben insertar un aviso... a nadie
le gusta que le lean el cerebro sin avisar...
-No entiendo nada.
-No se preocupe, cuando empiece a desempeñar su misión comprenderá
muchas cosas...
-De todas formas, eso de dejar de gestionar mi vida no me parece nada
bien.
-Existe otra alternativa al yo inercial, reservada a megalómanos:
¿le gustaría que su entorno habitual le esperara intacto mientras
usted desempeña su misión?
-¿Se puede hacer?
-Su vida quedaría suspendida, congelada en modo PAUSE, junto con todo
su universo de referencia... Pero si escoge este modelo estático,
debe saber que cuando regrese se encontrará exactamente lo mismo que
ha dejado al empezar a leer este texto...
-Ah... ¿Quiere decir que pueden parar el mundo?
-Pero eso no significa nada. Es como si usted pulsa la tecla PAUSE
a media partida en un juego de ordenador.
-No es lo mismo.
-La única diferencia es que ahora usted está, por seguir con el ejemplo,
dentro del juego.
-Ah... -No se lo tome a mal, ya le digo que es sólo un ejemplo, imagine
que su vida anterior funciona en una Playstation mil millones de veces
más potente.
-¿?
-Mire, hágame caso, la inercia es lo mejor para las vidas.
-Si insiste...
-Yo, hace años que dejé la mía a su aire, y no me puedo quejar.
-Vale pues.
-A partir de ahora, usted ya es otra persona, o ninguna persona en
el sentido usual.
-¿Y si a pesar de todo me niego?
-Es imposible. Ha leído demasiadas líneas.
-¿Y qué tengo qué hacer?
-Es usted un sistema operativo vacío. Un protagonista hueco capaz
de cualquier cosa. ¿Quiere elegir un argumento para su nueva vida?
-No, gracias.
-Hay muchas personas que no pueden vivir sin argumento. En cuanto
pierden las funciones anteriores, se sienten como desustanciadas.
-No me extraña.
-La gente tiende a creer que su vida le pertenece, que es algo propio
que ha construído poco a poco sobre una base heredada... son prejuicios
de la época... Pero una vida sólo es un trozo de software al azar.
-Eso digo yo.
-Bueno. Creo ya puede volver a la realidad, a su yo anterior.
-¿Tan pronto?
-Sí.
-Pero en tan poco rato no ha habido tiempo de cambiar nada... Mi vida
seguirá igual...
-Eso lo tiene que comprobar usted.
-¿Y la misión?
-Oh, la misión... Siento decirle que no ha superado usted la prueba
preliminar.
-¿Eh?
-No se apure, casi nadie lo consigue a la primera.
-Y ahora ¿qué hago?
-Vuelva a su vida de siempre y espere a encontrar el próximo
texto.
-Vaya mierda... ¿Se puede saber dónde he fallado?
-Es una evaluación automática... No se lo tome así.
-¿Y si no quiero volver a mi vida de antes?
MENSAJE DEL SISTEMA:
PERDÓN, SE HA PRODUCIDO UN ERROR.
Znorks. Poiuy. Qwert.