Gran ambiente por todas partes

Han abierto el Banco de España y han empezado a repartir billetes de veinte euros

¡Ya era hora de que un domingo saliera todo bien!

Las heladerías no daban a basto

Al dia siguiente subieron una décima los pisos

Y todo volvió a empezar

A veces -dijo el delegado del FMI-, hay que dar el primer impulso…

La señora Merkel había decidido que en vez de dar más dinero a Grecia, salía más rentable regalarlo al gentío de la siguiente ficha del dominó.

Así que empezaron a bombear dinero líquido -que al parecer era lo que faltaba, y por eso tanto barullo.

Y Europa empezó a rular.

Gastaron menos de mil millones (el Banco Europeo -que aún utiliza Windows XP- ni se enteró: la verdad es que va todo manga por hombro) y España volvió al run run, las comisiones, las subvenciones, los trapicheos… las hormigoneras giraban sin ton ni son, como en los buenos tiempos

Aunque fue un espejismo de un día, hizo su ilusión

Obama, al ver que la población se esponjaba algo con estas medidas, dijo que él iba a hacer lo mismo: inyectar mil millones un domingo directamente en los bolsillos de los ciudadanos

¡Eso me lo gasto yo en misiles en una semana! (Esta frase no es literal, porque a Wikileaks le habían cortado el ADSL, pero es casi exacta, según el nuevo algoritmo de Google, que interpreta los pensamientos deduciéndolos de las búsquedas que ha acumulado de cada user)

Y así, con cuatro perras aquí y cinco dólares allá, el mundo occidental (Occidente) volvió a disfrutar del bamboleo efímero y Europa se ganó un poco de prestigio estival

Los chinos, que hasta entonces habían permanecido obedientes al Partido Comunista, empezaron a buscar la almohadilla (#) y a poner barbaridades en sus tuiteos

Al ver tanto jolgorio contable, Botín se puso más rojo que un Ferrari y mandó un convoy de oro a Ginebra

Pero sus asesores de imagen le advirtieron de que estaba mal visto, así que cambió de táctica y anunció que iba a condonar las deudas más sofocantes por valor, también, de mil millones de euros. Total -dijo- si el Gobierno lo hace, yo no voy a ser menos.

Esta medida le granjeó dos mil y pico sacudidas en el Menéame, lo que fue muy bien valorado por los accionistas díscolos.

Al fin de semana siguiente, incitado por la visión de Merkel, Berlusconi hizo lo mismo.

Estas medidas inesperadas aliviaron algo el sufrimiento y dulcificaron los ceños hispanos, que a decir de los fisiognómicos de élite del CNI, estaban virando al color mostaza, muy similar al que precedió a la guerra civil, la de las fosas.

Al principio Rajoy estuvo a punto de protestar pero, tras fumarse un puro se dio cuenta de que a la gente, por c o por b, le gustaba que el Gobierno repartiera billetes a paladas, sin pedir hojas de terceros, ni el IAE, ni papeleos. Así que lo dejó estar porque además, sus asesoristas le aseguraron que ya no quedaba más dinero suelto en la caja, así que ZP no podría repetir el dispendio

Entretanto el gentío pudo tomarse unas cañas con calamares como antes de que petara el banco aquel de los Lehman Brothers en USA y se fuera todo al carajo

Los mercados, como era finde, ni se enteraron de la propinilla y el lunes ya tenían cosas más importantes en qué pensar.

Luego volvió la miseria y el asco, pero muchos ciudadanos, al ver sonreir por un momento a sus hijos, pospusieron eventualmente las decisiones drásticas (suicidio, atraco, robo de cobre, bajarse películas a saco, hacerse indignados, afiliarse a Anonymous… )

Luego enseguida vino el verano, muchos pudieron llegar con la última gota de gasolina a los pueblos, la tele repitió varias veces el Mundial de 2010 (que ya estaba casi pagado) y la indignación se tomó un suspiro

This entry was posted in .. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>